agosto 09, 2017

Reto de lectura

¡Hola! ¿Cómo te va?
Dentro de unos cuantos días empiezo un reto de lectura. Últimamente por diferentes motivos, no he leído mucho este año (¡que pena!). Pero pienso ponerme las pilas, a su vez empleare mi blog como testigo y con esto, de igual manera tener algo de actividad por aquí, desde que el grupo de Adictos a la escritura anda inactivo (el cual extraño).

Regresando al tema principal de la publicación, este tipo de actividades me gustan, porque nos invitan a explorar y buscar otros tipos de lecturas que no solemos frecuentar. Estoy emocionada pues he encontrado libros que me parecen muy interesante. Vean de que lecturas se tratan el la imagen.





 Aquí llevare el seguimiento del Reto de lectura, en la lista de abajo abra enlaces directos a una reseña o más bien mi opinión del libro cuando termine de leerlo. Ademas haré una entrada antes de iniciar cada uno, sobre que es lo que espero y mencionare mis ideas locas sobre la posible historia o sucesos de cada lectura. Pues he de mencionar que no me gusta leer reseñas para que me tome totalmente de sorpresa cada oración. Espero que no les explote la cabeza con los disparates que pueda escribir jeje...

Libro:
  • publicado en 2017
  • en inglés
  • clásico: El Guardián Entre el Centeno
  • ilustrado
  • de road trip: Hacia Rutas Salvajes
  • antiguo: Topa Vieja
  • de 500 páginas
  • con magia: Animales Fantásticos y Donde Encontrarlos
  • de un solo día: El Principito

enero 17, 2017

Adictos a la escritura: Invierno

¡Hola! Es un gusto saludarnos después de un largo periodo de inactividad, las actividades del blog Adictos a la Escritura está de vuelta. Ya extrañaba al grupo. Aunque esta vez los periodos para las publicaciones, 
serán mas espaciados. Pasando a otro tema, esta ocasión nuestras ideas se enfocaran al invierno, espero 
les guste, no olviden comentar. Hasta pronto.

Un pequeño parentesis (he notado un detalle en el formato, palabras al final de algunos renglones se cortan por la mitad, lo he ajustado pero solo se ve correcto por el servido de Google Chrome. Una disculpa ahora si los dejo con el relato).

¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando escuchas la palabra invierno?


Era medio día, el señor Zamorano se encontraba barriendo las hojas secas de los árboles. Era el único del hogar que disfrutaba de esta actividad, pues para él significaba que el invierno estaba a punto de llegar, 
era su estación favorita del año. Un gusto realmente curioso pues a la mayoría de su edad no les 
agradaba el frío.

Vestía un pantalón negro y suéter blanco con rombos rosas, una vestimenta muy formal para juntar 
montones de hojas por todo el jardín. Aunque si estaba acorde con las melodías románticas que 
cantaba, paseando por todo el jardín.  
 - ¡Abuelito, abuelito! -  se oía a lo lejos una alegre voz.
Inevitablemente el señor Zamorano curvo sus labios formando una amplia sonrisa para recibir a Nandito, un pequeñito de tres años, que corría y daba saltitos mientras gritaba a su abuelo.
- Hola Nandito, ¿cómo estás?
- ¡Feliz abuelito! - Y salto a sus brazos entre risas.
- ¡Que bien Nandito!
- ¡Abuelito, abuelito! 
- ¿Qué paso Nandito?- pregunto con serenidad el señor Zamorano. Bueno primero respira hondo y me 
platicas con calma.
Nandito asintió con su cabeza y respiro profundamente con los ojos cerrados hasta llegar a unos de los 
troncos sobre el césped que usan como bancas.
- Hoy aprendí las estaciones del año.           
- ¡Wow! Muy bien Nandito.
- ¿Quieres que te las diga? – Pregunto impaciente.
- Si, te escucho.
- Son primavera, verano, otoño y el invierno.
- Eres muy inteligente Nandito, ¿me puedes decir en que estación estamos?
- ¡Si! En otoño.
- Bien dicho, aunque también podríamos decir que tu estas en primavera y yo en invierno.
- ¿Enserio? ¿Pero cómo puede ser eso? 

- Bueno Nandito, tu estas en crecimiento. Eres un arbolito que se está desarrollando, necesitas agua, sol y los nutrientes que te brinde la tierra. Así que tu eres un árbol fuerte. Te darás cuenta que más pronto de
lo que te imaginas, veras tus frutos. En cuanto a mi, yo, ya crecí, di mis frutos y hasta hoy sigo
disfrutando de ellos, en mi invierno. Estoy en paz y feliz.

El pequeñito de ojos grises y cabello castaño, con sus risos alborotados quedo un rato pensativo. Su
abuelo esperó a que Nandito procesará la información.

- Abuelo, ¿que frutos haz dado? ¿cuáles daré yo y de donde me saldrán?

- Jeje, no te preocupes Nandito es una especie de fábula, recuerda que la semana pasa platicabamos de
como son.

- Si yo recuerdo todo.

- Bueno a frutos me referiero a todo los éxitos y bendiciones que tenemos cada día.

- ¡Nandito! - anunció su hermano mayor quien había llegado hace unos segundos.

- Ve con mamá quiere mostrarte unas cosas- ordenó al niño y se sentó junto al a su abuelo.


- Es mucho mas inteligente de lo que crees. -  El señor Zamorano se anticipó a los pensamientos del joven.

- Me cuesta trabajo creerlo.

- Recuerda que ellos ven el mundo muy diferente, con mayor transparencia, sin prejuicios. Procesan la
información y sus emociones más rápido que nosotros.

Ambos quedaron en silencio y los rodeó el susurro del aire chocando con las ramas y hojas secas de los
árboles.

- ¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando escuchas la palabra invierno?

- Frío y nieve.

- No te quedes sólo ahí Tavo, siempre ve más alla de lo evidente para muchos el invierno es igual a Navidad, regalos, familia o soledad. Para mi el invierno es cálido, continúa lleno de mucha vida.

- ¿Podrías explicarte un poco mas? Me imagino que se relaciona con que te encuentras en invierno.

- Si Tavo, cada quien le da el sentido que quiere a las palabras. Para mi cada uno de nosotros a lo largo de la vida, atravesamos por cada una de las cuatro estaciones. La primavera donde uno nace y florece el
milagro de la vida, el verano es el resplandor de la juventud lleno de sol y lluvia, mientras que el otoño es la madurez y la fuerza. Y finalmente el invierno es la paz y frescura, muestra del camino recorrido para la
transición a una nueva primavera después de la muerte.

marzo 15, 2016

Adictos a la escritura: Palabras Olvidadas

¡Que tal! ya hace algún tiempo que el blog de Adictos a la escritura está de descanso pero gracias a uno de los miembros se logró exponer la actividad de palabras olvidadas. Cada uno de los miembros hemos ido a la tienda en busca de palabras que están quedando en el olvido.  En lo que a mi respecta me tocó tarambana y yo elegí...


Espero le guste la lectura,  No olviden comentar y aquí les dejo el Link por si gustan dar un vistazo a las palabras olvidadas...


Inhala,  exhala,  inhala,  exhala.  Cierro los ojos y me dejo ir. Mi mente sólo está concentrada en mi respiración y como es que llena este espacio oscuro.

Tarambana,  la palabra ronda una y otra vez en mi mente desde aquel acto o por todos mis actos. Nunca se me había cruzado por la mente que la palabra tarambana llegará a describirse. Quizá,  sólo fue lo primero que se les ocurrió decirme.

Inhala,  exhala... Deja de pensar en lo que te dijeron,  cabeza tonta olvida esa parte.  Bueno antes de sumergirme al cien por ciento en mi respiración te pido que pongas atención a mi retahíla y saques juicio de mí.

He logrado concentrarme sólo en mi respiración.  Y ahora la habitación que estaba llena de muebles y objetos superficiales se encuentra vacía y negra. Un espacio que puedo llenarlo con lo que yo quiera.

A lo lejos escucho una risa, se oye fresca y sin preocupaciones,  pero yo sé que aquella alma se siente vacía y pérdida. Abro mis ojos pero no veo quien emite la risa,  sé que está muy cerca.  Sacó una caja de cerillos de mi pantalón y enciendo uno. La luz me permite ver a un rostro joven y bello a pesar de llevar el cabello revuelto.

Observó sus ojos azules, hay una mirada dura y firme pero en el fondo demuestra lo mismo que su risa,  esta perdido y vacío.

—Déjame ayudarte.—
—No, ya es tarde para mí. No tengo salvación. —

En su rostro se dibujó una sincera sonrisa y soplo a la pequeña llama y todo estaba oscuro de nuevo. Me apresure a prender otro fósforo.  No había nadie.

— ¡No seas necio! — La voz furiosa de aquel chico retumbaba en mis oídos.
— ¡Huye de aquí! ¡Sálvate! —
— No me iré sin ti. —  Conteste con una tranquilidad que me sorprendí.
— ¡Eres un idiota! ¡Yo no iré contigo ya estoy muerto! — Otro fosforo se apagó.—Pero bueno si tantas ganas tienes de llevarte a alguien, ayúdalos a ellos.

Encendí otro cerillo y vi tres rostros una mujer de aproximadamente cincuenta años con la mirada triste,  denotaba cansancio. Un adolescente con facciones parecidas al joven a quien le brinde mi ayuda, pero con diferente color de ojos y cabello.  Por último una pequeña niña de aproximadamente ocho años.  La llama se iba apagando una vez más.  Me concentre de nuevo en mi respiración,  cada vez me costaba más trabajo respirar.

— ¡Corre! — Abrí mis ojos y todo era rojo y naranja,  entre humo y llamas danzantes, el techo amenazaba con caerse.

No sé de donde salió la voz del joven pero ya sabía qué hacer. Me moví lo más rápido que pude entre las llamas.  En la siguiente habitación vi al adolescente con la pequeña en brazos sin saber por dónde salir y si  parar de toser.  Llegue hasta ellos, tomé a la niña inconsciente y corrimos a la salida.  Sin pensarlo volví a aquel infierno en busca de la señora. Recorrí de nuevo la casa ya con unos trozos del techo por el suelo,  hasta que por fin di con la señora. Quien sollozaba sin consuelo cerca del cuerpo del joven de ojos azules.  Con el corazón frío la tomé por la cintura y la arrastre hasta un lugar seguro.  No sé cómo lo logre,  pues no dejaba de gritar por su hijo y lanzarme de golpes.

Una vez en la calle los paramédicos se hicieron cargo de nosotros.  Entre mi inconsciencia. Oía a las personas como me tachaban tarambana al haber arriesgado mi vida por unos desconocidos.  Pero en realidad me arriesgue por la familia del jovencito adicto que me asalto torpemente hace una semana. Hoy me acerque ayudarlo pero extrañamente termine salvando a su familia.

marzo 07, 2016

¿Qué es una mujer?

Hola. 

Con motivo al día de la mujer les comparto este pequeño texto de Mayda Alejandra Villalta, lo leí hace algún tiempo, me gusta mucho, por tal motivo lo comparto por este medio espero lo disfruten. hasta la próxima.


Es el sexo débil, pero fuerte a la vez.
Es la que merece respeto, porque es la responsable de la vida, la carga en su vientre durante nueve meses.
Es la esposa complaciente y la madre amorosa.
Es la que toma la mejor decisión en el hogar.
Es la enfermera, la maestra, la ingeniera, la escogida por nuestro Señor para que fuera la madre de su hijo.
Es la más linda flor en el jardín de la vida.
Una mujer es el adjetivo que define la palabra GRANDEZA.